TEMAS y SUBTEMAS

0.0 Introducción

3.1 Soportes: cine y fotografía

3.2 Tipos de documentos

3.3 Bibliotecas



EVALUACIÓN FINAL

Historia del Libro y de las Bibliotecas II

UNIDAD III: SIGLO XIX
REGRESAR A INDEX.HTM

Ramiro Lafuente López


3.3 Bibliotecas


A través del siglo XIX y la primera mitad del XX se observan dos cambios substanciales en el mundo de las bibliotecas: aparece en Europa (y más tarde en Estados Unidos) la biblioteca pública como medio para el libre y amplio acceso a los documentos y se da un impulso para la creación de bibliotecas nacionales, que responden a una concepción de universalidad en el uso de los impresos, en tanto que se busca recopilar y organizar todas las obras producidas en cada país y se pretende que las bibliotecas abarquen la mayor cantidad de público posible. Asimismo se pretende conservar toda la producción impresa de un país, por medio de las bibliotecas nacionales.


La biblioteca pública mantenida con fondos gubernamentales, de acceso libre e irrestricto, y difusora del libro por medio del préstamo gratuito, es uno de los mayores logros del siglo XIX en cuanto a la creación de una institución de fomento y difusión del libro. Durante el siglo XIX en la medida en que la alfabetización creció, la biblioteca pública se fortaleció como institución de conservación y difusión de la cultura acumulada por medio del libro.


A pesar de que es impreciso el momento en el cual aparece el concepto de biblioteca pública, Lerner considera que éste se origina en la época de la Reforma Protestante, contexto durante el cual se creyó necesario que cada miembro de la sociedad recibiera una educación que les permitiera leer e interpretar la Biblia, lo cual exigía un acceso más amplio a la enseñanza y a los libros1. La interpretación individual de las Escrituras, sin mediación de la autoridad romana, confirió al libro y a la lectura la categoría de instrumentos de la fe.


Aún cuando con la invención de la imprenta un mayor número de personas pudo tener acceso a los libros, muchos estaban escritos en latín y se requirió el incremento de literatura y la traducción en otras lenguas. De hecho, en las regiones donde dominaron los impulsores de la Reforma Protestante se estableció el derecho de ofrecer a la población ejemplares de la Biblia y otro tipo de textos religiosos, escritos en lenguas vernáculas. Así, el número de libros en estas lenguas nacionales se incrementó y más gente pudo tener acceso a ellos.


Por eso se suele atribuir al protestantismo un talante liberal y abierto en materia de lecturas y una activa política de promoción del libro y de las bibliotecas; la doctrina del libre examen ha parecido un sólido fundamento para este juicio. Pero en los alborotados años de las guerras de religión europeas siglos XVI y XVII-, la intolerancia, el fanatismo y el encarnizamiento contra las ideas religiosas diferentes, se daban por igual entre protestantes y católicos,.


Ejemplo de esa situación es en 1524, cuando Lutero escribió a los municipios de todas las ciudades alemanas exhortándoles a que instituyesen bibliotecas. Aconsejo que los libros que albergaran esas bibliotecas, fuesen buenos y útiles, y no aquellos que difunden las asechanzas del demonio, e hizo hincapié en que no podían faltar los que ayudaban a la salvación de almas2.


Para otros autores, la verdadera biblioteca pública aparece en Europa hasta fines del siglo XIX, pero bajo la influencia de las ideas gestadas durante la Revolución Francesa, ya que con los principios de soberanía popular y el de propiedad nacional de los bienes culturales proclamados en la Declaración de los Derechos del Hombre (1798), como motores se impulsó una importante labor en el medio de las bibliotecas públicas.


Ejemplo de ello fue cuando el obispo constitucional de Blois, Henri Grégoire, uno de los más destacados ideólogos revolucionarios en el campo de las bibliotecas, presentó a la Convención Nacional su Rapport sur la bibliographie, en el que afirma la justa necesidad de repartir los bienes culturales, incautados a la Iglesia refractaria, a la nobleza y a los emigrados, en provecho de todos los ciudadanos. Los Depósitos Nacionales, creados para recoger y distribuir esos objetos científicos en régimen de3 igualdad, acarrearon serias dificultades, por la adecuación de los fondos para las bibliotecas populares y por las tropelías que con ellos se cometieron, por gente desconocedora del valor de esos materiales.


Un texto menos conocido, la Mémoire sur l&rsquousage qu&rsquoon peut faire des livres nationaux (1772), redactada por el sacerdote constitucional Francois-Xavier Laire, repetía las ideas de la Revolución sobre el libro y la cultura nacionales. Otro texto que público fue un Project de formation des bibliotheques nationales (populares públicas), donde pedía entregar al público las colecciones de libros pertenecientes o vinculadas a los obispos. Y un decreto de la Convención de 1795, ordenaba:


Poned una biblioteca junto a la sociedad popular principal de cada distrito. La literatura y las ciencias deben aliarse con las virtudes cívicas4.


Una acción perdurable fue la nacionalización de las bibliotecas reales, acción que fue ejemplo para otros países. De cualquier manera se destaca su deseo por ampliar el acceso a la educación y la cultura, valores en los que esta involucrado el acceso a los documentos escritos.


En Inglaterra, la lectura pública en su etapa inicial, nació en las escuelas promovida por el clero protestante para la instrucción de sus miembros, y de allí, con la misma finalidad, pasó a la metrópoli, que eran las trece colonias (actualmente Estados Unidos).


Cuando la nueva educación y el propósito de altruismo del momento, dirigieron a la biblioteca a través de dos caminos: uno cultural, encaminado al apoyo de la educación y otro, que originado en la iglesia, favoreció la promoción y difusión del conocimiento. La convergencia de esos dos momentos fueron el génesis del moderno concepto de biblioteca pública5.


Este movimiento iniciado en Europa (sobre todo en la Gran Bretaña) también adquirió fuerza en Estados Unidos durante el siglo XIX, aunque bajo propósitos un tanto diferentes. Sin embargo, puede observarse un rasgo común en los inicios de la biblioteca pública: el principio del libre acceso al contenido de los libros para todos. Este principio se conoce hasta nuestros días como el principio de acceso abierto6.


Con el desarrollo de las Instituciones Educativas de educación Superior y Universidades, las bibliotecas especializadas y universitarias se consolidan como instituciones servicio fundamentales para el desarrollo de las actividades académicas.


Desde épocas anteriores se idearon procedimientos que permitieran garantizar la conservación y transmisión del conocimiento. Uno de ellos fue el depósito legal, es decir, la obligación de entregar un determinado número de ejemplares de las ediciones nacionales7. Este procedimiento se reveló como un medio para cumplir con el establecimiento de una colección de toda la producción bibliográfica de un país.


En el siglo XIX la biblioteca nacional, se consideraba la institución ideal, para almacenar la totalidad de las publicaciones recibidas en depósito y así asegurar la conservación y difusión de la cultura nacional. Las colecciones nacionales de las bibliotecas nacionales reflejarían una política de adquisición enciclopédica, que permanece hasta el fin del siglo XIX8.


La misión central de una biblioteca nacional sería la de preservación; es el lugar simbólico de reunión de memoria y conocimiento. Tal misión sería un principio activo del proyecto de la biblioteca de Francia9, y el de proyectos posteriores, que continúan demandando nuevas y mejores alternativas para recopilar y sistematizar de la mejor manera posible sus enormes colecciones, pues se corre el riesgo de albergar una gran cantidad de volúmenes sin la posibilidad de facilitar el acceso, porque los materiales están dispersos por falta de organización.


ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE:


1.- ¿Cuál es la principal transformación de la biblioteca pública en el siglo XIX? Explica porque


2.-¿Cuál es la función que se asigna a las Bibliotecas Nacionales en el siglo XIX?


3.- Lee el documento: Un Mundo Poco Visible: Imprenta y Biblioteca en México Durante El Siglo XIX, que se encuentra en la sección de lecturas. (archivo: mundo.zip)


Describe los aspectos que consideres relevantes de las bibliotecas mexicanas.


1 Lerner, Fred. The story of libraries : from the invention of writing to the computer age. New York : Continuum, 1998. p. 138.

2 Molina Campos, Enrique. Op. Cit., p. 30.

3 Molina Campos, Enrique. Op. Cit., p. 32.

4 Molina Campos, Enrique. Op. Cit., p. 33.

5 Thompson, James. A history of the principles of librarianship. &ndash Londres : Clive Bingley, 1974. p. 70.

6 Ibid., p. 73.

7 Cordón García, José Antonio. El registro de la memoria : bibliografías nacionales y depósito legal. &ndash Gijón : Trea, 1997. p. 41.

8 Grunberg, Gérald. Op. Cit., p. 82.

9 Ibid., p. 80.





Última actualización: 06 de Noviembre de 2005

 

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