TEMAS y SUBTEMAS


1.1 Pinturas rupestres: sus significados


1.2 Soportes petroglifos (huesos, marfil, pieles, madera y espinas de pescado)


1.3 Las primeras manifestaciones


EVALUACIÓN FINAL

Historia del Libro y de las Bibliotecas I

UNIDAD I:
PRIMERAS MANIFESTACIONES DE LOS REGISTROS SOPORTES ESCRIPTÓREOS
REGRESAR A INDEX.HTM

Ramiro Lafuente López



1.2 Soportes petroglifos (huesos, marfil, pieles, madera y espinas de pescado)


La existencia de la escritura está vinculada a los soportes empleados para albergarla, no sería posible el pensar en la escritura sin asociarla a materiales que sirvan como recipientes de la misma y sirvan para fijarle y darle permanencia a través del tiempo. Este tipo de soportes para tallar o pintar en ellos los signos permitan darle permanencia a las ideas o eventos que representaban, o bien servían como instrumento cuya finalidad era la de plasmar una idea y hacerla llegar a otros. El primer tipo de soporte que se uso para estos fines fue la piedra, por ello cuando se grababan signos o esculturas que representaban algún tipo de idea o evento adoptando la piedra como soporte, se les conoce como petroglifos, que son grabados en piedras cuya aplicación se inició en la Edad de Bronce (1800-800 años a. de c.), y perduró en diversas culturas a través del tiempo, por ejemplo en Mesoamérica, el grabado en piedra, todavía se utilizaba en el siglo XV d.c. También, el empleo de la piedra como medio de escritura revistió fines sociales y políticos que buscan establecer mensajes duraderos, de ser posible perennes, que alcancen a toda la población, como sería el caso de las inscripciones monumentales romanas en piedra, o las fachadas de las iglesias medievales y de la época de la colonización española en América, por solo mencionar algunos ejemplos.

Durante mucho tiempo la memoria oral, fue la única forma de conservar una memoria colectiva. Sin embrago, con el descubrimiento de los signos como mecanismos para representar y fijar de manera permanente diversos tipos de ideas o acontecimientos se abrió la posibilidad de utilizar múltiples y variados soportes para grabarlos así como el desarrollo de muy diversas técnicas para hacerlo. Casi cualquier material susceptible de pintarse o rasparse, para dejar una huella en él, ya sea de origen orgánico, animal o vegetal, sirvió como soporte de los primeros antecedentes de la escritura.


El estudio de los materiales que se utilizaron para esculpir o pintar todo tipo de signos representativos de ideas o eventos, nos permite el acércanos a la evolución de aquellos fenómenos que forman parte de la evolución de la escritura, tanto si se trata de sistemas ideográficos, como los jeroglíficos, o de escritura alfabética dado que la elección de los mismos dependió de factores de diversa índole: que van desde los conocimientos y técnicas desarrollados, así como disponibilidad de materiales en una determinada zona, como pueden ser la madera, las tablillas de cera o la piedra. Pero el uso de distintos materiales no sólo estuvo condicionado por su facilidad de adquisición, sino también por la evolución misma de las técnicas para realizar la escritura, así como las finalidades de la misma. Ya mencionamos como la piedra se utilizó para transmitir mensajes, debido a su aparente naturaleza de durabilidad y posibilidad de exhibirse en lugares públicos a la intemperie.


Tradicionalmente, hasta la primera mitad del siglo XX, se marcaron distinciones entre ciencias como la epigrafía, que se ocupa del estudio de la escritura y los textos inscritos en materiales duros, como la piedra o el mármol, frente a la paleografía encargada del estudio de las escrituras antiguas, pero con exclusión de los materiales duros; y además la papirología, dedicada al estudio de la escritura realizada sobre papiro, y aquellos tipos de escritura que participan de caracteres similares a ésta en su forma o ejecución, aunque el soporte sea distinto. Aun cuando los conceptos han evolucionado y el objeto de estudio de cada una de las áreas de estudio, antes mencionadas, se ha perfilado con bastante nitidez, en la segunda mitad del siglo XX se tiende a una concepción que englobe el estudio de la escritura e integre los diferentes campos desde los que ésta puede abordarse. Las definiciones tradicionales apuntaban a la importancia intrínseca de los materiales y técnicas empleados en el arte de escribir, importancia que sigue siendo reconocida, no obstante, que han variado los conceptos de las ciencias que se ocupan de la escritura.


La escritura se fija en el soporte por dos procedimientos, por incisión y por trazado, es decir, o bien se inscribe: se graba, esculpe, incide, marca, etc., a veces con incisiones tan débiles que son poco más que rasguños, a veces con rebajes profundos realizados a cincel, dependiendo de las características de los materiales; o bien se escribe: se dibuja, se pinta, caligrafía, se imprime; bien con pinceles, plumas, cálamos, etc. Durante mucho tiempo existió una gran variedad de materiales, como soporte para una inmensa variedad de tipos de escritos. Aunque con la aparición del papel, la escritura se adaptó a él como soporte universal, dando cabida a cualquier tipo de mensaje, especialmente desde la aparición de la imprenta. Los otros materiales, en unos casos seguirán usándose para funciones específicas y bien delimitadas y otros prácticamente desaparecieron como soporte de escritura.



Materiales que se han utilizado para la escritura


Madera, tablillas de cera, corteza de árboles.


  • La madera fue otro de los materiales usados con profusión desde tiempos remotos. Tuvo un empleo considerable en Egipto, junto al papiro. Tenía la ventaja de ser más abundante, barata y fácil de preparar. Podía usarse para grabar mensajes sin estar protegida o preparada, pero su uso no deja de ser pasajero en esos casos. Normalmente se trataba recubriéndola de cera o blanqueándola con barniz; también se les aplicaba en ocasiones una capa de estuco en lugar de la cera. Cortada en formas regulares constituía tablillas que podían igualmente almacenarse. Se formaban dípticos con ellas, e incluso se les añadía una especie de asas para sujetarlas. En Grecia y Roma las tablillas enceradas fueron el principal soporte de escritura, tanto para uso público como privado. Se conservan algunas de ellas que contienen textos literarios, como los griegos de las fábulas de Babrio y poemas de Calímaco en Leyden y Viena, o de diverso tipo como las tablillas latinas de Pompeya, y son múltiples las referencias que pueden encontrarse, tanto en autores griegos, como latinos, sobre el uso y la difusión de las tablillas. Denominadas en griego: pinakis, deltion, pyktion o grammateion y en latín: tabulae, tabellae, pugillares, cerae, podían contener cualquier tipo de escrito. Algunas tablillas se preparaban especialmente blanqueándolas con barniz o cal, las llamadas en griego leykoma y en latín tabulae dealbatae o álbum, y se utilizaban para documentos importantes, leyes, edictos, etc. En las tablillas de cera se esgrafiaba el texto con facilidad, con un estilo metálico u otro objeto punzante; y se borraban de manera también sencilla: normalmente los estilos tenían en el extremo opuesto a la punta, un acabado romo en forma de espátula con el que se raspaba la cera, se aplastaba y alisaba, reutilizándose nuevamente. La madera también se usó en China para fabricar sellos, junto con la cerámica o el bronce, sobre la que se grababan signos. Si bien, en muchos casos la madera, así como otros materiales, tales como el bambú, las cortezas de árboles como el abedul o el áloe, los huesos de tortuga u otros animales, aunque pueden ser incisos, se suelen usar como material sobre el que se dibuja o pinta la escritura. La escritura antigua de pueblos germánicos, las llamadas runas, también aparecen incisas en objetos de madera: varas, cofres o cajas.


Huesos


  • Al igual que la madera, los huesos de ballena, tortuga y otros animales diversos también aparecen en diferentes civilizaciones como soportes de escritura, aunque mayoritariamente se pinta en ellos, también los hay incisos, con muescas y signos en épocas prehistóricas en Europa, en las runas, o en civilizaciones como la maya y la azteca, en América. En China los primeros testimonios de escritura conservados son los llamados &ldquohuesos oraculares&rdquo o &ldquohuesos de dragón&rdquo , en realidad caparazones de tortuga, escápulas de buey, con signos, a veces tallados, pero también pintados con tinta negra y roja; contienen anotaciones adivinatorias y mágicas de la época de la dinastía Shang (hacia 1766-1122 a.C.). También entre los árabes en la Edad Media se usaron los huesos incisos para esgrafiar textos mágicos e, incluso, versos del Corán.


Piedra y metales


  • Piedra y metales. La piedra es el material más consistente, y es casi indestructible, salvo por la acción del propio hombre o de desastres naturales. Fue el soporte por excelencia de la epigrafía griega y, especialmente, de la romana. En piedra se grababan las inscripciones triunfales, votivas, sepulcrales, decretos, etc. Entre los diferentes soportes, el más apreciado y noble era el mármol, bien pulimentado, en Roma, aunque escaso hasta finales de época republicana, su uso se incrementó en época imperial, además del mármol, se utilizó el granito, el basalto y cualquier otro tipo de piedra en general. Entre los metales, el bronce es, sin duda, el más importante; aunque resultaba muy costoso y difícil de grabar, pero era muy apreciado para escribir documentos jurídicos como decretos, leyes, diplomas militares, leyes de patrocinio y hospitalidad, etc.; además tenía la ventaja sobre el mármol de su mayor movilidad.


La mayoría de los materiales antes mencionados sirven o han servido de soporte de escritura tallada, dibujada o pintada. La técnica para realizarla varía considerablemente, así como los instrumentos usados. Puede emplearse el cincel y martillo para esculpir las letras, o instrumentos punzantes, puntas afiladas de piedra o metal; los pinceles fabricadas con pelos de marta o ardilla, plumas de oca u otras aves, tintas diversas, fijadores de tinta, barnices para dibujar en ellos. Pero entre los diversos materiales que se pintan y no se tallan, tres son los fundamentales y de los que puede afirmarse que han transformado la historia de la escritura y, con ella, la historia de la cultura: el papiro, el pergamino y el papel.


Todos los materiales, ya sean de origen orgánico, vegetal o animal, se han usado en todas las épocas y lugares para pintar en ellos. Así la arcilla y la cerámica, los ladrillos de barro cocido u otros objetos, aparecen pintados en diversas partes del mundo asiático. La madera se barnizaba y se podía pintar, de hecho, el bambú, el áloe, y otros árboles o sus cortezas se pintaban en China, India, Egipto, o en las civilizaciones Mesoaméricanas. De la India, por ejemplo, se conservan fragmentos de escritos realizados por los budistas, a comienzos de la era cristiana, en folios o láminas de madera, fundamentalmente de dos variedades de árbol, áloe y abedul.


ACTIVIDAD DE APRENDIZAJE:


Responde a la siguiente pregunta:


1.-¿Cambia el tipo de escritura según el soporte que se utiliza para la misma?


2.- ¿El estudio de los materiales que se utilizaron y utilizar para plasmar distintos tipos de escritura, son de utilidad para estudiar los diversos procesos y cambios de la escritura? Explica porqué


3.- ¿Consideras que el uso de diversos soportes para la escritura produce diversos tipos de documentos? Explica porque y que importancia puede tener para la comunicación documental.





Última actualización: 04 de Noviembre de 2005

 

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